La Ciudad impulsa una ley para identificar a perros y gatos
La Ciudad de Buenos Aires avanza con un proyecto de ley que busca establecer nuevas reglas para la identificación, protección y bienestar de perros y gatos.
La iniciativa propone asignar un número único a cada animal, implementar una libreta sanitaria digital y ampliar los servicios veterinarios, además de incorporar cambios en el transporte público, la regulación de los paseadores y los espacios destinados al cuidado de las mascotas.
El proyecto impulsado por el Gobierno porteño apunta a actualizar la normativa frente al lugar cada vez más importante que ocupan los animales en los hogares.
La propuesta también contempla la creación de un cementerio y crematorio para mascotas en Chacarita, mayores controles sobre guarderías y pensionados y nuevas herramientas para promover la tenencia responsable, la prevención de enfermedades y una mejor convivencia en el espacio público.
“Las normas para cuidarlos no se pueden quedar atrás”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri, al presentar la iniciativa.
Según explicó, el objetivo es reconocer el vínculo que existe actualmente entre las familias y sus animales, y establecer un marco legal que permita garantizar mejores condiciones de protección y atención.
La propuesta fue difundida en el marco de una recorrida por Mascotear, el festival que se realizó durante el fin de semana en la Plaza de las Naciones Unidas, junto a la Floralis Genérica.
La actividad incluyó jornadas de adopción, vacunación antirrábica gratuita, competencias de habilidades, concursos de disfraces y una premiación para los animales que participaron con sus looks.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la creación del Sistema Único Digital de Identificación de Perros y Gatos.
La herramienta permitirá reunir en un mismo registro la información de cada animal, los datos de contacto de su responsable y otros antecedentes relevantes para facilitar su identificación y seguimiento.
A este mecanismo se sumará la Libreta Sanitaria Digital, que concentrará información sobre las vacunas recibidas, la condición reproductiva, las castraciones y los datos del veterinario interviniente, quien deberá contar con matrícula habilitante.
La digitalización de estos registros busca simplificar el acceso a los antecedentes sanitarios y mejorar el seguimiento de los cuidados que necesita cada mascota.
También podría resultar una herramienta útil para organizar la atención veterinaria y disponer de información más ordenada ante situaciones que requieran verificar la identidad o el estado sanitario de un animal.
El proyecto se inscribe, además, en una política de protección que busca fortalecer la responsabilidad de quienes tienen perros y gatos a su cargo, con medidas orientadas a prevenir enfermedades y favorecer una convivencia más segura.
Otro de los puntos contemplados es la posibilidad de ingresar con animales a establecimientos públicos y privados.
En el caso de los comercios y otros espacios particulares, podrán establecerse restricciones de acceso en el marco del derecho de admisión. Sin embargo, los perros guía y de asistencia quedarán exceptuados de esas limitaciones.
En materia de transporte, la iniciativa propone habilitar el traslado de perros y gatos en las líneas de colectivos de la Ciudad, una posibilidad que actualmente se encuentra contemplada para el subte. Para hacerlo, los animales deberán viajar en transportadoras cerradas, ventiladas y de dimensiones adecuadas.
La autoridad de aplicación podrá determinar cupos, días, horarios y otros requisitos para organizar esta modalidad. Los perros guía y de asistencia, en cambio, estarán exceptuados de esas restricciones.
La eventual incorporación de mascotas a los colectivos representa uno de los cambios más concretos para los vecinos, especialmente para quienes necesitan trasladarse con sus animales para realizar consultas veterinarias, mudarse o resolver otras necesidades cotidianas. Su implementación dependerá de las condiciones que finalmente se establezcan para garantizar un viaje seguro.
El texto también establece requisitos para los establecimientos que alojan perros y gatos de manera temporal.
Las guarderías y los pensionados deberán contar con instalaciones seguras, cerramientos apropiados, ventilación, luz natural, espacios de recreación y sectores destinados al descanso y al aislamiento de los animales cuando sea necesario.
Además, se prevén superficies mínimas por animal de acuerdo con su tamaño, personal capacitado, un veterinario responsable, protocolos para emergencias y evacuaciones y registros de los ejemplares alojados.
La finalidad es establecer condiciones básicas de funcionamiento que permitan controlar cómo se cuida a los animales durante la ausencia de sus responsables.
Se trata de un aspecto relevante ante el crecimiento de los servicios de alojamiento para mascotas y la necesidad de garantizar que dispongan de espacio, higiene, atención y condiciones adecuadas durante su permanencia.
La iniciativa también prevé la creación de un registro de paseadores de perros. Quienes desarrollen esta actividad deberán cumplir requisitos de inscripción, recibir capacitación y contar con una credencial digital. Asimismo, tendrán obligaciones vinculadas con el manejo y el control de los animales a su cargo.
Con estas disposiciones, el Gobierno porteño busca avanzar hacia una actividad más organizada, con criterios de responsabilidad y herramientas que permitan identificar a quienes prestan el servicio.
Entre las medidas incluidas en el proyecto aparece una propuesta vinculada con el destino final de los animales de compañía: la creación de un cementerio de mascotas del Gobierno de la Ciudad en Chacarita.
Para concretarla, se plantea modificar la normativa vigente y habilitar servicios de cremación y entierro de perros y gatos. El espacio contaría con un crematorio, un área común destinada a la memoria y la despedida, y sectores para la sepultura de los animales o la conservación de sus cenizas, según la disponibilidad de espacio.
La iniciativa incorpora así una dimensión que va más allá de la atención sanitaria y la convivencia cotidiana.
Para muchas familias, la pérdida de una mascota representa un momento significativo, y disponer de un lugar habilitado para despedirla permitiría contar con una alternativa organizada dentro de la Ciudad.
La puesta en marcha de este espacio, al igual que el resto de las medidas contempladas, dependerá de los avances administrativos y normativos necesarios para su implementación.
En paralelo con el proyecto legislativo, el Gobierno porteño anunció una ampliación de los servicios de atención veterinaria a partir del 1 de noviembre. Las medidas incluyen atención clínica básica, castraciones en horario vespertino y la incorporación de estudios ecográficos.
Los móviles veterinarios recorrerán las 15 comunas de la Ciudad de lunes a sábado, de 9 a 13, para brindar atención clínica básica. Los turnos deberán solicitarse a través del portal oficial Animales BA.
También se ampliará la disponibilidad horaria para las castraciones en el centro fijo de Costanera Sur, que atenderá de lunes a viernes, de 14 a 19, con turno previo.
Por otra parte, el centro fijo de atención veterinaria de Villa Soldati, ubicado en Islas Malvinas 100, ofrecerá ecografías los lunes, martes, jueves y viernes, de 14 a 19. Para acceder al servicio será necesario contar con turno y derivación de un veterinario del Gobierno de la Ciudad.
La ampliación de estas prestaciones apunta a facilitar el acceso a controles y tratamientos, además de fortalecer las políticas de prevención y cuidado animal.
La disponibilidad de atención en distintos puntos y horarios también puede contribuir a que más vecinos accedan a servicios que, de otro modo, podrían postergar.
Todas estas acciones se complementan con Animales BA, el portal oficial que reúne información y gestiones vinculadas con perros y gatos.
Allí se concentran servicios de adopción, reportes de animales perdidos y encontrados, turnos para castraciones, vacunación, jornadas de adopción y canales para denunciar situaciones de maltrato o abandono.
La plataforma funciona como una puerta de acceso a distintas prestaciones y busca facilitar la relación entre los vecinos y los servicios públicos destinados a los animales de compañía.
El proyecto de ley deberá avanzar en la Legislatura porteña para determinar el alcance definitivo de las medidas y las condiciones de su aplicación.
Si prospera, la Ciudad contará con un marco normativo más amplio para organizar la identificación, la atención sanitaria y la protección de perros y gatos, junto con nuevas disposiciones para quienes trabajan con ellos y para las familias que los incorporan a su vida cotidiana.
