La estación Uruguay volvió renovada y homenajea al teatro porteño
La estación Uruguay volvió a abrir sus puertas y ya no es la misma: la Línea B estrena su primera parada temática, con una intervención integral que la transforma en un homenaje permanente a la calle Corrientes y a su ADN teatral.
La obra incluyó desde trabajos estructurales hasta una puesta escenográfica que convierte el tránsito cotidiano en una experiencia cultural.
“Estamos transformando las estaciones en espacios más cómodos y seguros, atendiendo a problemas de fondo como son las filtraciones. Uruguay será la primera estación temática, con una ambientación que invita a los usuarios a vivir la atmósfera teatral de la calle Corrientes”, sostuvo el presidente de Subterráneos de Buenos Aires, Javier Ibañez.
Y agregó que el plan prevé poner en valor 48 estaciones y renovar casi 80 escaleras mecánicas obsoletas, además de incorporar nuevos ascensores para mejorar la operación de la red.
La reapertura de Uruguay se da en el marco del Plan de Renovación Integral de Estaciones que impulsa Subterráneos de Buenos Aires, un programa que ya alcanzó 17 paradas y que mantiene otras tres cerradas por obras: Piedras, Congreso y Malabia. En el caso puntual de Uruguay, la intervención fue total.
No se trató de un simple lavado de cara, sino de una reforma que atacó problemas estructurales históricos y reorganizó la circulación interna.
Los trabajos incluyeron pintura general, impermeabilización y el tratamiento de filtraciones mediante la colocación de revestimientos de aleación de aluminio y zinc anticorrosión.
Esta solución técnica apunta a resolver uno de los déficits más recurrentes en la red: la humedad persistente que deteriora paredes y techos con el paso del tiempo.
También se reemplazaron por completo los pisos y las luminarias, se actualizó la señalética y se incorporó nuevo mobiliario en los andenes, como bancos, cestos y apoyos isquiáticos.
En paralelo, se reordenaron los locales comerciales para mejorar la circulación de pasajeros en horas pico, una variable clave en una línea que conecta zonas de alta densidad residencial, educativa y cultural.
La intención oficial es que la experiencia de viaje no solo sea más segura, sino también más confortable y funcional.
Uno de los ejes más destacados fue la puesta en valor patrimonial. Cuatro murales ubicados en el vestíbulo y en el andén fueron restaurados por profesionales especializados, en un trabajo que combinó criterios de conservación histórica con la nueva identidad estética de la estación. La idea fue integrar pasado y presente sin borrar la memoria visual del espacio.
El salto cualitativo, sin embargo, llegó con la intervención artística. A partir de un convenio con la Asociación Argentina de Empresarios/as Teatrales y Musicales —entidad centenaria que nuclea a productores y empresarios del circuito comercial— se diseñó un proyecto escenográfico que convierte a Uruguay en una antesala simbólica de los teatros porteños.
La propuesta estuvo a cargo de la escenógrafa Mariana Tirantte, una de las figuras más reconocidas del ámbito local.
La instalación incorpora telones, butacas, luminarias tipo marquesinas y candilejas que evocan la estética de las salas sobre Corrientes.
En el vestíbulo, además, se exhiben piezas de vestuario y escenografía de obras como “Huesito Caracú”, “La gran ilusión”, “La sirenita”, “Mujeres Sabias” y “Tootsie”.
La estación deja así de ser un mero punto de paso para convertirse en un espacio con identidad, donde el transporte y la cultura dialogan de manera directa.
Con esta reapertura, ya son 17 las estaciones renovadas: Castro Barros, Lima, Loria, Acoyte y Río de Janeiro en la Línea A; Uruguay, Pueyrredón, Pasteur-AMIA y Carlos Gardel en la Línea B; San Martín en la Línea C; Plaza Italia, Agüero, Bulnes, Facultad de Medicina, Scalabrini Ortiz y Palermo en la Línea D; y Jujuy en la Línea E. También se avanzó en la mejora de paradores del Premetro.
El plan continuará en Tribunales (Línea D), Medrano y Ángel Gallardo (Línea B), Lavalle e Independencia (Línea C), y General Urquiza y Entre Ríos (Línea E).
Además, están en proceso de licitación las obras en Sáenz Peña, Alberti y Pasco (Línea A) y Dorrego (Línea B). El objetivo declarado es modernizar de manera progresiva una red centenaria que arrastra décadas de falta de inversión estructural.
En paralelo a las obras, la Línea B mantiene su horario extendido los viernes y sábados hasta las 2 de la madrugada, una medida que comenzó como prueba piloto en diciembre de 2024 y que, tras la buena respuesta del público, se amplió desde marzo de 2025.
El último tren parte de Juan Manuel de Rosas a la 1 y desde Alem a la 1.30. Las estaciones habilitadas en ese esquema nocturno —J.M. de Rosas, Federico Lacroze, Dorrego, Medrano, Pueyrredón, Callao, Carlos Pellegrini y Leandro N. Alem— fueron seleccionadas por su cercanía con salas teatrales y espacios culturales.
La extensión horaria busca reducir la dependencia del transporte privado en un corredor con alta concentración de espectáculos y, al mismo tiempo, reforzar el vínculo entre movilidad y actividad cultural.
En una ciudad donde la noche es parte constitutiva de su identidad, la apuesta oficial es clara: un subte más moderno, más eficiente y alineado con la dinámica cultural porteña.
La reapertura de Uruguay sintetiza esa estrategia. Combina intervención técnica, rescate patrimonial y narrativa cultural en un mismo espacio.
El desafío ahora será sostener el ritmo de las obras prometidas y consolidar un modelo que, si logra continuidad, puede redefinir la experiencia cotidiana de miles de pasajeros.
