El temporal y el arbolado de la Ciudad de Buenos Aires

El temporal y el arbolado de la Ciudad de Buenos Aires

Las calles, los árboles y los cables son el escenario de un “casi tornado” que golpeó a toda la Provincia de Buenos Aires.

Villa Pueyrredón, Villa Urquiza, Devoto, Palermo y varios barrios fueron afectados dejando un total de 670 arbustos sucumbieron ante ragas de 100 k/hora. Según informaron desde el Gobierno de la Ciudad, tras el temporal más de 2500 operarios continúan trabajando para remover árboles y liberar calles en todo el distrito porteño. Jorge Macri, jefe de gobierno, estuvo presente en varias zonas damnificadas.

Durante toda la noche y con el trabajo de Bomberos, Defensa Civil, cuadrillas de diferentes áreas y agentes de tránsito, siguen las tareas para asistir a los vecinos y reparar los daños. Se recibieron más de 6400 reportes de árboles caídos o por caer, cables caídos, cortados o colgando, ramas caídas o por caer, marquesinas o carteles rotos, entre otras situaciones.

Guillermina Bruschi, integrante de la ONG Basta de Mutilar comentó sobre la necesidad de un proyecto ambiental en CABA y explaya: “No hace falta podar tantos árboles, no se porque piensan que lo necesitan podar. Los árboles nos dan innumerables beneficios, el proyecto plantea un cuidado a los espacios públicos. Hay que defender nuestros árboles y más en estos tiempos. Basta de Mutilar es una organización compuestas por vecinos y vecinas que por descripción en sus biografías de redes sociales “aman a los árboles y que no resiste verlos mutilados en calles veredas y plazas”. 

Además detalló “me parece que tenemos que ver donde van a terminar parados esos árboles y que proyectos de comunicación van a hacer. Es un trabajo muy grande, ¿qué políticas se van a tomar?” refiriéndose al GCBA y sus planes para el arbolado que ya viene desde los comienzos en la Ciudad por Carlos Thays que busco la diversidad de especies, el cuidado entre ellas mismas y la educación ambiental para toda la población argentina. 

El jefe de gobierno mediante sus redes sociales se expresó agradeciendo, aunque algunas calles siguen cortadas: “Quiero agradecer, nuevamente, el enorme esfuerzo de los distintos equipos, que con más de 2500 personas se encargaron de liberar calles y avenidas lo antes posible, cuidando la seguridad de todos. Los cortes que aún permanecen activos vamos a solucionarlos en las próximas horas y luego se incrementarán las tareas en el despeje de cortes parciales. Una vez finalizada esta etapa, se procederá a la limpieza de parques y plazas para finalizar las tareas con la remoción total de ramas, troncos y árboles que se fueron acopiando en sectores seguros.”

En buena parte de la Comuna 12 – que fue gravemente afectada – Villa Urquiza,  uno de los barrios más castigados por el temporal, había árboles caídos, autos aplastados y calles cerradas. Por ejemplo, en Donado y Sucre, un auto negro también yacía entre las ramas y las hojas de un enorme árbol que le cayó sobre el techo. Las mismas imágenes se ven a lo largo de la Avenida Congreso y, por ejemplo, la calle Achega. 

Transporte y luz en CABA

El domingo cuando se retomó el servicio de la línea de trenes Mitre, ramales Tigre y Bartolomé Mitre y el Tren de la Costa, seguían interrumpidos, por vías obstruidas con ramas y árboles caídos. El ferrocarril Urquiza, en tanto, operaba limitado, informaron fuentes ferroviarias. El resto de las líneas de trenes, Roca, Sarmiento, Belgrano Norte y Sur circulan sin inconvenientes, informó la empresa Trenes Argentinos. Y agregaron que, para normalizar sus recorridos y superar los inconvenientes técnicos, cuadrillas de personal ferroviario con la colaboración de personal municipal trabajaban intensamente para liberar las vías.

Además de que actualmente siguen algunas calles cortadas por donde pasan las líneas de colectivos que conectan comunas y CABA con la provincia de Buenos Aires.

Mientras tanto, unos 130.000 usuarios de la ciudad y el conurbano seguían sin luz tras la tormenta. Para las 18, en las zonas que presta servicio Edenor había 70.428 abonados sin luz.

Facundo Solohaga